
Salida desde la vieja gasolinera con dirección a la antigua hidroeléctrica de Eusebio, aquí abandonamos el asfalto y tomamos la pista a nuestra derecha, observamos las ruinas de lo que un día fue un central hidroeléctrica, más adelante nos encontramos con una pequeñita presa sobre el río Guadalupejo, decorada con una barandas de madero y unos merenderos.

Seguimos nuestro camino junto al río y tropezaremos con un molino restaurado y reconvertido en casa de ocio.
Continuamos nuestro paseo por el nominado corredor ecológico disfrutando de su densa y variada vegetación.

Seguimos disfrutando a orillas del río hasta llegar a un cruce de caminos, en teoría cogemos el de la derecha, pero lo marcamos y seguimos a contracorriente hasta alcanzar otro de los molinos, lo visitamos (por fuera claro) hacemos unas fotitos y remontamos de nuevo aguas arriba para visitar más restos de otro molino.

Es hora de volver a nuestra marca y nos desviamos por la pista que ahora nos coge a izquierda, sin dejarla, ya que es la más marcada, nos conduce al pueblo, el entorno va cambiando a medida que cogemos altura, y las vistas tambien.

Fin de la ruta